🔙 Volver al viaje principal Okładka wpisu

Grotta Is Zuddas: Cuando la naturaleza se convierte en escultora y te apetece pasar a la historia como un superviviente

📍 Grotta Is Zuddas

👁️ 18

Grotta Is Zuddas: Cuando la naturaleza se convierte en escultora y te apetece suspender la prueba de supervivencia ??

Olvídate de las playas soleadas y de tumbarte despreocupadamente en una hamaca. Es hora de una aventura subterránea extrema, en la que Cerdeña ha decidido demostrar que no solo puede ser hermosa, sino también un poco implacable. Si crees que las cuevas son aburridos agujeros en la tierra, es señal de que aún no has puesto un pie en la Grotta Is Zuddas, en Santadi.

Cuando el plan de negocio se topa con una catástrofe geológica

Todo empieza por un lugar y una historia que bien podría servir de guion para una comedia negra. En 1967, una empresa astuta decidió aprovechar esta cueva para… extraer alabastro. El plan seguramente sonaba genial sobre el papel: cogeríamos unas piedras bonitas y haríamos negocio. Sin embargo, la realidad resultó ser brutal. Las manipulaciones de la dinámica interna de la frágil cueva dieron lugar a tales «éxitos» que, tras apenas unas semanas, se dañaron las estalactitas y todo el proyecto quebró estrepitosamente y se esfumó (o, mejor dicho, se desmoronó con un estruendo).

Hoy entramos por una entrada artificial excavada por aquellos «hombres de negocios», y la temperatura en el interior se mantiene constante, a unos refrescantes 16 grados, con una humedad del cien por cien. Condiciones ideales para sentirse como en una sauna, solo que bajo tierra.

La Sala de Medusa y los restos abandonados de antaño

Cruzamos el umbral y llegamos a la Sala de Medusa. El nombre no surge de la nada: la formación calcárea recuerda a una criatura marina, bajo la cual, literalmente, se ha hundido el suelo. Parece como si la tierra hubiera decidido dar un paso atrás bajo nuestros pies.

A la derecha nos espera, a su vez, una curiosidad histórica: una estrecha grieta de menos de un metro de diámetro y veinte metros de profundidad. Por aquí, en el siglo pasado, los primeros exploradores descendían con cuerdas. Curiosamente, los antiguos habitantes de la zona lanzaban piedras a este pozo para comprobar la profundidad del fondo y escuchar el ruido de la caída. ¡Vaya, las antiguas formas de entretenimiento sin acceso a Internet solían ser realmente intrigantes!

Espaguetis, Homer Simpson y otras obras de arte

Al seguir adelante, entramos en zonas donde la imaginación de la naturaleza (y de los guías) alcanza su punto álgido. En la cueva encontramos las llamadas estalactitas tubulares, conocidas en la jerga espeleológica como «espaguetis» o «bucatini». Son huecas por dentro, extremadamente delicadas y crecen de forma tan traicionera que basta con mirarlas con un poco más de intensidad para que se desmoronen.

Pero eso no es nada. Entre las formaciones calcáreas se pueden descubrir formas insólitas. Si te fijas bien, verás un trozo de pared que recuerda a la boca de un tiburón, una pequeña estalagmita con forma de hocico de cerdo y, cuando se apague la luz —en el juego de las sombras—, ¡incluso te parecerá ver la silueta de Goofy o del mismísimo Homer Simpson! ¿Quién dijo que la geología tiene que ser mortalmente seria?

La Sala Teatral y el zoológico de piedra

Al llegar a la Sala de Teatro (descubierta por espeleólogos en 1971, cuando los accesos desde otras partes estaban bloqueados por escombros y arcilla), nos sentimos como en el patio de butacas de un espectáculo extravagante. Las estalagmitas que han crecido en el deslizamiento de tierra parecen las cabezas de los espectadores sentados en las gradas.

Por su parte, la fantasía zoológica de las formaciones rocosas parece un auténtico refugio: aquí tenemos un elefante pequeño, un elefante gigante, a la Reina de las Nieves, catorce enanitos, un Buda sentado e incluso el perfil de un duendecillo de jardín. En serio, tras unas horas en la cueva, uno empieza a preguntarse qué se tomaban esos espeleólogos en los años setenta para ver allí toda una coalición de personajes de cuento.

La Sala de los Aragonitos Excéntricos: una locura geológica

Y para rematar, queda una auténtica joya: la Sala de los Aragonitos Excéntricos. Estas formaciones son pura anarquía física. En lugar de crecer obedientemente hacia abajo como las estalactitas normales, estas pequeñas locas se expanden en TODAS las direcciones, creando finísimos hilos y capilares que desafían la gravedad. Para ello necesitan cantidades microscópicas de agua y crecen más despacio que una tortuga jubilada (¡menos de un milímetro al año!). Este espectáculo es tan poco común a escala mundial que, en esta sala, las aragonitas literalmente salen disparadas de la nevera: están por todas partes. Al fondo de la sala nos recibe incluso un solitario racimo llamado «ramo de novia».

La Grotta Is Zuddas es la prueba de que Cerdeña esconde en sus entrañas auténticas maravillas, esculpidas a lo largo de millones de años y aderezadas con una pizca de locura absoluta. Al salir al exterior, bajo el pleno sol de Cerdeña, ¡uno ve las piedras comunes de una forma completamente diferente!

¡No te pierdas los próximos viajes!

Elige tu canal y mantente al día con nuevas historias.

📱 Canal de WhatsApp

Cero spam. Puedes darte de baja en cualquier momento.

👇 Ver etapas del viaje
🇵🇱 🇬🇧 🇮🇹 🇪🇸 🇩🇪